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domingo, 28 de junio de 2015

La contaminación del aire, un tema urgente y preocupante

Artículo de Patricio Moscoso Pantoja (MSc. Ingeniero Agrónomo y Ambiental. Consultor ambiental y escritor del blog Natura – Medio Ambiental). Tarija, Bolivia.
Twitter: @naturaambiental


"Es un honor poder escribir unas líneas en esta prestigiosa y especializada plataforma sobre el tema que mencionaré: la contaminación atmosférica y en especial el esmog.
Trataré de ser lo más didáctico en la presentación de los datos que creo que son interesantes y que tienen carácter de orientación mas no busca tener un alcance limitativo.

Algunos datos y curiosidades sobre la contaminación del aire:
  1. La contaminación aérea es responsable de la muerte de unas siete millones de personas al año, según la OMS reportó. 
  2. Químicos tóxicos y hasta organismos vivos son respirados por nosotros en cada inhalación que damos. 
  3. En promedio un ciudadano norteamericano inhala 7,6 litros de aire por minuto, cerca a 13.627 litros al aire, y si consideramos que la calidad del aire no es de la mas adecuada... pobre organismo el nuestro. 
  4. Quienes aún tenemos cierta limpieza en el aire y viajamos a ciudades con el problema, notamos inmediatamente cómo los ojos se irritan y cómo empezamos a toser. Basta cambiarte la prenda de vestir superior para notar cuán sucio es el medio que te deja la prenda oscura. Pensar que eso va directo al organismo. 
  5. Causan varios problemas a la salud sobre todo en el sistema respiratorio y cardíaco. 
  6. Las industrias con tecnología obsoleta y/o que utilizan fuentes de energía fósil, sobre todo el carbón, el inmenso tráfico vehicular y las malas prácticas que la mayoría de la población comete lleva a agravar el problema.
  7. Debes saber sobre la gravedad del último evento que sucedió en 1952 cuando mas de 8.000 personas fallecieron en Londres por el esmog. 
  8. El uso de combustibles fósiles es una causa importante para que las ciudades estén “cubiertas” un manto de tóxicos. Quitar autos de circulación y promover el uso de modelos mas eficientes debe ser una política nacional. 
  9. Los niños, los enfermos y los ancianos son las víctimas mas sensibles por sus pequeños órganos y por sus condiciones físicas y de salud. 
  10. El continente con mayor producción es Asia. Tal es el grado que el esmog de China llega al estado de California en EE.UU. A propósito, es China es país más contaminante del planeta. Hablando de California, más de 5.000 muertes prematuras suceden anualmente debido a los tóxicos que emiten los camiones de la región. Este dato puedes extrapolarlo a tu realidad, a tu ciudad y si bien pueden haber más o menos víctimas el asunto es que las hay. 
¿Qué haremos al respecto? 
Personalmente es un tema muy sensible y difícil de encarar si no hay la voluntad política y el compromiso social. Si el mismo no es sincero auguro sin tener el don de leer el futuro que todo será un fiasco. Y asumo esas palabras cuando China, con tal de “limpiar” la imagen “asquerosa” de la contaminación en centenares de ciudades, pusieron un plan de MAQUILLAJE mientras duraron los JJ.OO. (Olimpiadas) para que después del evento retornen a la “normalidad”. Nubes de tóxicos y muerte.
De esa experiencia tan negativa podemos sacar algunas acciones positivas que los chinos realizaron y con éxito temporal por su política pero que podríamos convertirlos en permanentes si lo deseamos:
  1. Desconcentrar los núcleos industriales de las ciudades contaminadas. Planificar los polos industriales. 
  2. Reducir el consumo de carbón para calefacción o para generación de energía eléctrica. 
  3. Reducir el parque automotor y modernizar el existenye por modelos más eficientes. No utilizar combustibles con plomo. 
  4. Mejorar, promover y reforzar el sistema de transporte masivo. Un bus quita 40 automóviles de las calles.
  5. Gravar fiscalmente a los puntos de generación bajo la idea de quien contamina... paga
Dicho todo esto quiero hacer hincapié en la importancia de una sociedad educada y consciente en la necesidad de transformar hábitos poco amigables con el medio ambiente por otros opuestos y necesarios (En la lectura complementaria Cómo cuidar el medio ambiente”, encontarás aún mucha más información).
El trabajo que este fabuloso blog me permite publicar la presente está cumpliendo el rol de educador al igual que todo portal y amerita apoyarlos y leerlos.
¿Cómo podemos pretender cambiar una realidad si no conocemos el tema ni las soluciones? La respuesta es: educación y concientización.
Una sociedad fortalecida tiene la fuerza de exigir a los gobernantes o elegir a los idóneos para exigir la implementación de medidas con tinte ambiental. No te olvides que los políticos tiemblan ante la presión de un potencial votante.
Dejando a los políticos a un lado, una sociedad consciente no permitirá o demandará el establecimiento de industrias contaminantes. Ante todo, nada se equipara con pretender tener una calidad de vida aceptable. Así como tenemos obligaciones, tenemos derecho."

Troposfera.org agradece a Patricio Moscoso Pantoja su colaboración.
 

sábado, 12 de diciembre de 2009

¡Más carbón! El "extraño ecologismo" de la izquierda (española)

Escribe el ex-Eurodiputado David Hammerstein en su blog:
Estoy perplejo ante tanta contradicción e hiprocresia practicada por gran parte de la izquierda ante el problema del Cambio Climático y el carbón. Hablan mucho del "nuevo modelo económico sostenible" y dicen abrazar las ideas ecologistas de Al Gore, pero a la hora de la verdad, en la política concreta se pliegan a clientelismos y a neocaciquismos ambientales que hacen la defensa de unos estrechos y particulares intereses localistas: los de tres o cuatro empresarios mineros y los de unos centenares de sindicalistas antediluvianos.

El mismo Gobierno Español que ahora reivindica una "Economía Sostenible" y afirma estar en primera línea en la lucha contra el Cambio Climático, mediante un Real Decreto quiere imponer la extracción y quema obligatoria del carbón español en respuesta a su crónica falta de rentabilidad económica. El carbón español es tan contaminante, tan caro y de tan poca calidad que se utiliza cada menos en el mix eléctrico.

También la muy "verde" Izquierda Unida ahora resulta que está en primera línea de combate, y lucha a brazo partido por la energía del carbón bajo el eufemismo del empleo en las cuencas mineras. Esta desgastada izquierda comunista en realidad hace una defensa del apuntalamiento del decadente sector empresarial del carbón mediante el mantenimiento y la extensión de las inmensas ayudas públicas del Estado para empresarios mineros: piden miles de millones de euros para el carbón nacional hasta el 2018, violando con ello las actuales directrices europeas.

A pesar de que actualmente la legalidad y el Reglamento aprobado por la Unión Europea exige que termine el proteccionismo del Estado Español en el año 2010, curiosamente también el sindicato de Comisiones Obreras (CC.OO) que afirma públicamente estar en lucha contra el Cambio Climático con su Departamento de Medio Ambiente a la cabeza, ahora resulta que se despacha públicamente con declaraciones en las que sus dirigentes aplauden enérgicamente todas las subvenciones anunciadas por el Gobierno Español, es decir, las que fomentan la producción y quema del carbón. Ahora parece que olvidan sus habituales proclamas contra el Cambio Climático y defienden sin ninguna vergüenza pública el aumento de la energía fósil del carbón con todo tipo de falsedades ideológicas en los análisis y en los datos. Con ello también publicitan su peligrosa indiferencia ambiental al externalizar de sus análisis los efectos colaterales de la economía del carbón que tanto reclaman: el aumento de las emisiones de CO2 contaminantes a la atmósfera, las que suponen un 20% del conjunto de emisiones contaminantes generadas por el "mix eléctrico" en su conjunto.

También el sindicato de la UGT compite con el de CC.OO en la dantesca carrera para llegar a ser el campeón en la extracción de este negro y sucio mineral. Este sindicalismo tan masculino olvida olímpicamente sus compromisos con el futuro del planeta, y por una puñado de empleos en las cuencas mineras está dispuesto a tirar por la ventana los valiosos bienes ambientales comunes del planeta.

Esta alianza sindical por el carbón al mismo tiempo juega al despiste, ya que nos dicen que ellos también se suben al carro de la sostenibilidad, y así, desde el metafísico reino de las palabras estas fuerzas sindicales juegan a la confusión social y cantan al unísono la melodía en defensa del planeta: afirman estar a favor de un "acuerdo ambicioso y vinculante" en la próxima Cumbre internacional de Copenhague contra el Cambio Climático. Pero la roca dura de la realidad y de los hechos prácticos les delata: ninguno de ellos quiere asumir las responsabilidades y los deberes ambientales en relación al carbón, en la propia casa y en el ahora.

También resulta muy llamativo el inquietante silencio o la débil oposición al carbón practicada "solo con la boca pequeña y en muy pequeño comité" por parte de algunos grupos ecologistas más conocidos. Grupos ecologistas de gran implantación en el suelo español (Greenpeace es una magnífica y ejemplar excepción a esta inacción y pasividad) no están simpre actuando como actores sociales ambientalmente comprometidos contra el carbón. Sus sonoras campañas públicas y su necesaria presión política brillan por su ausencia cuando se trata de las subvenciones públicas al carbón español.

Parece ser que para algunos ecologistas no es "políticamente correcto" el apartarse de las posiciones de la izquierda tradicional y de los sindicatos, y prefieren no romper filas con esta vieja izquierda productivista y con ello optan por no opinar públicamente y por no dar prioridad alguna a la lucha y presión política del día a día contra el carbón, y a pesar de que son buenos conocedores de la capacidad destructiva de las centrales térmicas y de las minas a cielo abierto que causan la muerte y contaminación de ecosistemas locales y del clima global. Al estar algunos de sus líderes y portavoces demasiado identificados con las posiciones y discursos de los partidos de la izquierda también suelen tener obstáculos ideológicos para el adecuado análisis y la buena reflexividad ambiental. Parece que les resulta muy difícil el aceptar las características singulares que se dan en este concreto caso histórico de las subvenciones al carbón en España.

El problema central y la causa impulsora de la destrucción ambiental con el carbón no está directamente en el libre mercado globalizado, ni en las actuales políticas neoliberales, ni en las empresas multinacionales, ni en los acuerdos internacionales del libre comercio, sino que las raíces y causas determinantes de este específico problema de destrucción sociombiental están en la política económica intervencionista y proteccionista del Estado Español, empeñada como está en mantener e impulsar las economías y los cuantiosos negocios empresariales: de las minas de interior y de cielo abierto, de la quema del carbón en las centrales térmicas, y de la electricidad del carbón con gigantescos beneficios para las empresas eléctricas que reciben primas para comprar la cara electricidad que viene de las térmicas de carbón. Es decir, todo un endemoniado ciclo del carbón (del subsuelo a la atmósfera) que se alimenta y mantiene artificialmente con las políticas económicas de un irresponsable Estado intervencionista y protector de estos deprimidos sectores productivos tan contaminantes como privilegiados. Aquí el mercado no es totalmente el problema, sino que puede que sea parte de la solución para acabar con este mortecino desarrollo industrial nacional impulsado y mantenido por las mismas instituciones públicas del Estado.

Si damos por buenas las viejas explicaciones heredadas sobre los problemas, sin querer podemos dar vida a ideas zombis que son impotentes y ciegas a la hora de comprender y captar las prioridades y retos ambientales del momento presente. Esta estrategia de repetición de viejos esquemas analíticos ante realidades radicalmente nuevas y muy complejas en sus múltiples niveles en interacción tiene a la vez unos desaconsejables efectos colaterales: la ceguera y el inmovilismo autocomplaciente. Quizás, detrás del culpar unidirecionalmente a las multinacionales, a los EE.UU, a la globalizacion capitalista, puede que solo haya un repetido error de comprensión y análisis, y no una premeditada opción política, normativa y moral, al menos yo quiero pensar esto.

Algo parece estar claro con las subvenciones al carbón nacional: si no hay ayudas estatales, aquí y en toda Europa, de seguro que se quemará menos carbón, y con ello, aunque sea como consecuencia no buscada, al menos se mejorará y saldrá ganando la vida global y local del planeta. Los cambios de mejora ambiental no pueden esperar, aunque sean avances parciales e insuficientes y aunque no se consigan al mismo tiempo todas las metas de emancipación social y cambio económico.
Más alto... es posible. Más claro... lo dudamos.

domingo, 30 de agosto de 2009

Ban Ki-moon lo ve fatal


Viñeta de Ramón en elpais.com (30-08-2009)


miércoles, 1 de julio de 2009

Reflexiones sobre la Central Nuclear de Garoña

Ante el intenso debate generado en las últimas semanas en relación al futuro de la Central Nuclear de Garoña, un grupo de académicos de la Real Academia de Ingeniería de España (RAI) ha considerado oportuno elaborar y firmar, a título individual, un documento titulado "Reflexiones en torno a la Central Nuclear (CN) de Garoña".


A pesar de que no se trata de una Declaración corporativa, la Real Academia de Ingeniería ha tenido a bien remitirnos el documento, el cual transcribimos por su indudable interés para la opinión pública española:

Reflexiones en torno a la Central Nuclear (CN) de Garoña

"Los abajo firmantes, Académicos de la Real Academia de Ingeniería de España, tenemos el deber y ejercemos nuestro derecho de expresar algunas reflexiones en torno al debate abierto sobre el futuro de la CN de Garoña. Razonando como ingenieros pensamos que podemos aportar puntos de vista que ayuden a la adopción de una decisión racional que redunde en beneficio de todos los ciudadanos.

¿Puede un país sin reservas de combustibles fósiles prescindir de 38 TWh, generados a bajo coste, que produciría la central nuclear de Garoña durante 10 años de vida adicional? ¿Debe España, defensor entusiasta e incumplidor contumaz de los compromisos de Kioto, emitir más de 20 millones de toneladas de CO2 que Garoña evitaría, y que, a un coste orientativo de 20 €/tCO2, supondrían 400 millones de euros? Con una dependencia energética superior al 80%, ¿debe importarse gas por valor de 1.600 millones de euros para suplir el cierre de Garoña? Nuestras respuestas a las tres preguntas son negativas.

Que Garoña cumpla su vida de diseño (40 años) no implica que su vida útil no pueda ser muy superior, especialmente para una instalación bien gestionada en la que un porcentaje elevado de componentes originales han sido sustituidos. Las decisiones de la Administración de EEUU así lo demuestran con 54 reactores cuya vida útil se ha extendido hasta 60 años.

Se augura un futuro prometedor a largo plazo para las energías renovables. Sin embargo, a corto plazo (y 10 años lo es en planificación energética) es una irresponsabilidad contraponer éstas a la nuclear. Con un apoyo decidido y racional, las renovables primordiales (eólica y solares) penetrarán el mercado en mayor medida mediante reducciones importantes de costes, aumento de eficiencia, empleo de nuevos materiales, construcción de redes inteligentes locales, extensión de redes de transporte y distribución robustas, y, por encima de todo, tecnologías de almacenamiento masivo de energía intermitente. Siendo realistas, esto no sucederá ni en 10 ni en 20 años y, por tanto, a corto y medio plazo todas las energías son imprescindibles y complementarias.

Dado que la inversión inicial en la CN de Garoña es un coste hundido que se considera amortizado, lo que implica costes de generación inferiores a los de mercado, algunos sugieren que, en caso de extender la vida de Garoña, el Gobierno debiera obligar a la empresa propietaria a invertir parte de sus beneficios en energías renovables. La adecuación de esta propuesta a la legislación existente se nos escapa, aunque se podría interpretar como un peculiar control en una economía de mercado. De ajustarse a Derecho, serían Gobierno y empresa quienes debieran alcanzar un acuerdo en este punto.

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), organismo regulador en temas nucleares conocido por sus actuaciones rigurosas, aunque mejorables en algún caso puntual, ha propuesto por unanimidad la extensión de la vida de Garoña con unos condicionantes técnicos y, consiguientemente, una inversión económica por parte de la empresa Nuclenor, para seguir operando durante 10 años con niveles de seguridad iguales o superiores a los actuales. Sería difícil de entender en la España actual que se antepusieran otras justificaciones a una recomendación técnica del CSN y a consideraciones ambientales, económicas y sociales (600 empleos directos de la CN de Garoña podrían perderse). La opinión de técnicos cualificados debe jugar un papel importante en la toma de decisiones esencialmente técnicas. Garoña debería permanecer operativa al menos hasta 2019, aprovechando la vida útil de una instalación segura.

En nuestra opinión es esencial un Pacto de Estado entre los partidos políticos y los agentes sociales en temas energéticos, así como una planificación a medio y largo plazo, que eviten los vaivenes asociados a los cambios de Gobierno, con un posible exceso de carga ideológica y muy escasa consideración de razones técnicas, medioambientales y económicas.

Madrid, 30 de junio de 2009

Ramón Argüelles Álvarez, Antonio Barrero Ripoll, Enrique Castillo Ron, Joaquín Coello Brufau, Jaime Conde Zurita, José Luis Díaz Fernández, Manuel Doblaré Castellano, Jaime Domínguez Abascal, César Dopazo García, Manuel Elices Calafat, Elías Fereres Castiel, Aníbal R. Figueiras Vidal, Adriano García Loygorri, Antonio Garrido Martínez, Josefina Gómez Mendoza, José Ramón Irisarri Yela, Javier Jiménez Sendín, Luis Lada Díaz, Amable Liñán Martínez, Emilio Llorente Gómez, Manuel Márquez Balín, José Antonio Martín Pereda, Elías Muñoz Merino, Luis Alberto Petit Herrera, Rafael Portaencasa Baeza, Andrés Ripoll Muntaner, Javier Rui-Wamba Martija, Jaime Torroja Menéndez, María Vallet Regí."